Irrupción militar afecta a pueblos originarios de la Península de Yucatán

Los pobladores presentan depresión, ansiedad y desconfianza ante la expropiación de sus tierras, explotación de los recursos naturales y la fuerte presencia de soldados armados en las calles.
Por Itzel Chan
Mérida, Yucatán, 2 de abril de 2025.-La presencia militar en la Península de Yucatán ha generado sentimientos de depresión, ansiedad y desconfianza entre los habitantes de las comunidades indígenas afectadas, según un estudio de Cohesión Comunitaria e Innovación Social A.C. (CCIS).
Este fenómeno, denominado «irrupción militar» va más allá de la seguridad pública, implicando vigilancia y control sobre las personas y el entorno.
La llegada de los militares a la región se debió principalmente a los trabajos de construcción del proyecto Tren Maya en el sexenio pasado, el cual desde sus inicios estuvo envuelto en controversias por sus afectaciones ambientales y sociales.

Las observaciones plasmadas en el estudio del CCIS son a partir de testimonios y entrevistas con habitantes de las comunidades irrumpidas, principalmente en tres municipios de la región: Calakmul en Campeche, y Othón P. Blanco y Felipe Carrillo Puerto en Quintana Roo.
Los grupos más afectados con la irrupción militar son mujeres, infancias y trabajadoras, defensoras indígenas y aquellas en contexto de movilidad.

¿Cuáles son las problemáticas que enfrentan?
Expropiación de tierras: Entre el 12 de julio de 2022 y el 12 de diciembre de 2024 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación un conjunto de decretos de expropiación de terrenos a localidades, ejidos y propietarios privados a favor de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) o de Fonatur, después a Tren Maya S.A., ahora fusionada en Grupo Aeroportuario, Ferroviario y de Servicios Auxiliares y Conexos, Olmeca-Maya-Mexica(GAFSACOMM).
Las comunidades afectadas en Calakmul son Xpujil, Nuevo Conhuas y los ejidos de El Chichonal, 20 de noviembre, Valentín Gómez Karis, Becán, Kilómetro 120, Constitución, N.C.P.E. Pablo García, Conhuas, Emiliano Zapata y N.C.P.E. Plan de San Luis.

En Othón P. Blanco son los ejidos de Chetumal, N.C.P.E. Prof. Sergio Butrón Casas, Ramonal Río Hondo y Juan Sarabia.
Y en Felipe Carrillo Puerto, los ejidos de Felipe Carrillo Puerto, Andrés Quintana Roo, San Antonio Nuevo, X-Hazil y Anexos, y Chunyaxché.
La razón por la que presuntamente fue posible expropiar estas tierras es debido a la provisión de un transporte de pasajeros y de carga; el comercio e intercambio de mercancías; la generación de empleos y distribución de la riqueza a través del turismo; la protección y rehabilitación de áreas naturales protegidas y sitios patrimoniales.
Instalaciones militares: Además de las instalaciones militares, las fuerzas armadas establecieron campamentos en comunidades con apenas cientos o si acaso miles de habitantes.

Destacan los casos de Conhuas y Becán, en Calakmul, donde hay nuevas oficinas, campamentos base, edificaciones y estacionamientos de vehículos militares y, pese a ello, ahora también hay soldados asentados en la cancha pública con vehículos, armas y tiendas de campaña.
Por ejemplo, a la entrada del Ejido 20 de noviembre en Calakmul, Campeche, es evidente la portación de armas largas, las revisiones a vehículos particulares y de carga.
Aprovechamiento y explotación de la naturaleza: Habitantes de las zonas denuncian que extraen agua de cuerpos de agua naturales para el servicio de la Sedena. También hay referencias al tráfico de especies protegidas como ejemplares de jaguares.

Hay testimonios que refieren que los militares preguntan sobre el valor comercial de vestigios y piezas arqueológicas y sobre posibles compradores.
A la par de estas denuncias, las personas indican inconformidad por la construcción de un hotel militar al interior de la Reserva de la Biósfera de Calakmul, para el cual se modificó el programa de manejo que impedía cualquier tipo de obra, lo que además da la posibilidad de ofrecer a sus huéspedes recorridos nocturnos en el sitio arqueológico, pese a estar prohibidos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En todos estos procesos de militarización está involucrado personal del Ejército, Fuerza Aérea, Armada de México y Guardia Nacional.
Para justificar la continuación y profundización del involucramiento militar, el expresidente Andrés Manuel López Obrador dijo que cumplen rápido y a bajo costo, tienen origen popular y formación nacionalista y son leales al pueblo.
Militares en otros rubros
A través del GAFSACOMM, una empresa de participación estatal mayoritaria adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), también se involucran en industrias manufactureras, transporte, servicios corporativos y de apoyo a negocios, servicios de alojamiento, esparcimiento y combustibles.

Este grupo, además, detenta “el control de las empresas que administren, operen, exploten y, en su caso, construyan, amplíen o mejoren los Aeropuertos Internacionales “Felipe Ángeles”, “Palenque”, “Chetumal”, “Tulum” y el “Tren Maya””.
GAFSCOMM puede obtener, bajo cualquier título, “concesiones, permisos y autorizaciones para llevar a cabo todos los actos inherentes que correspondan”, es decir, que determinen los propios militares.