Morena Yucatán cierra el año con divisiones… otra vez

Dichos y hechos: Salen a relucir egos, disputas internas, escándalos mediáticos y afanes protagónicos de los liderazgos de ese partido.
Por Herbeth Escalante
Mérida, Yucatán, 13 de diciembre de 2021.- No se puede negar que la presencia política de Morena ha crecido en Yucatán en los últimos años, como tampoco se puede ocultar que los diversos grupos internos están más divididos que nunca y eso no sólo los limita como oposición local, sino que los debilita.
En los hechos, la división es más evidente en la bancada del Congreso del Estado, pues las diputadas y el diputado se conducen cada quien por su propio camino, dan la impresión de que no respetan sus propios acuerdos al momento de hacerle frente a la mayoría panista, y el conflicto de egos los está carcomiendo.
Es claro que el afán de protagonismo del legislador Rafael Echazarreta Torres incómoda a sus propias compañeras, pues pareciera que quiere opacarlas en cada intervención en Tribuna o al pedir la palabra constantemente en las Comisiones del Legislativo. Como si Morena o la oposición sólo se tratarán de él.
Con sus dichos, el diputado busca reflectores mediáticos a toda costa, opina en cada tema con intenciones confrontativas, pretende minimizar a sus compañeros con discursos pretenciosos acompañados de palabras rimbombantes, y critica decisiones tomadas en la Junta de Gobierno a pesar de que la coordinadora de su bancada, Alejandra Novelo Segura, las aprobó.
Y si hablamos de incomodidad, se nota que la diputada Jazmín Villanueva Moo sigue sin respaldar al cien por ciento que Novelo sea la dirigente de la fracción parlamentaria, posición que ella buscó desde antes del inicio de la legislatura. Están distantes, cada quien con su posición, con sus propias maniobras políticas y legislativas.
Ya ni hablar de la credibilidad de Alejandra Novelo, quien a pesar de que abandera las causas de derechos humanos y feminismo, fue exhibida por una excolaboradora suya, quien la denunció públicamente por violencia laboral, verbal y económica.
Los malos tratos y vejaciones a sus subordinados eran un secreto a voces, pero esta vez el escándalo alcanzó dimensiones mediáticas y en el propio partido se cuestionan por qué una persona con esos antecedente está al frente de la bancada.
Pero además la pregunta que muchos nos hacemos es si se va a investigar los supuestos “moches” que le cobraba a su excolaboradora y si esta corrupta práctica la aplicaba con otros empleados de la Cuarta Transformación en su época de delegada regional del Bienestar.
La diferencia más grande en Morena está entre dos grupos políticos claramente marcados: la alianza entre Joaquín Díaz Mena y Rogerio Castro Vázquez, contra la senadora Verónica Camino Farjat y los tabasqueños con Ovidio Peralta Suárez al frente.
Con la llegada del delegado político a Yucatán en la campaña electoral pasada se encresparon las relaciones internas, principalmente porque hubo imposición de candidatos –la mayoría de expriístas-, se hicieron a un lado liderazgos de fundadores del partido y porque los resultados en las urnas no fueron los esperados.
El grupo de Huacho Díaz tiene las principales posiciones de gobierno en la entidad, lo que le da presencia en territorio, mientras que el de la senadora y Ovidio cuenta con el control político y según el visto bueno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Ahí justo está la disputa y el tambaleo de Morena en Yucatán que puede generarle mayores complicaciones rumbo a los comicios del 2024.
Lo que si queda claro es que estas dos corrientes al interior del partido no son afines al presidente estatal, Mario Mex Albornoz, y ya se andan preparando para ver quién será el que ocupará su puesto el próximo para poder definir el avance de su camino político.
Dicho personaje nunca ha contado con un liderazgo político en el partido, todo indica que nadie escucha su voz y su labor ha dejado mucho que desear. Por eso quizás su llamado a realizar un “plantón contra los impuestos” en Palacio de Gobierno no ha tenido el eco deseado entre la propia militancia.
Así cierran el año los morenistas, entre divisiones, egos, disputas internas, escándalos mediáticos y afanes protagónicos.