Hoy toca: juguetes sexuales con la pareja

Usar un juguete erótico no te hace una persona pervertida ni obsesiva del sexo
Por Guadalupe Sosa*
Mérida, Yucatán, 11 de febrero de 2019.- El uso de juguetes sexuales en parejas es cada vez más común, pero como todo lo relacionado con la sexualidad, ha sido un tema tabú.
Su uso tendrá un significado diferente para cada pareja; pueden ser para alcanzar aún más placer del que ya tienen, satisfacer una curiosidad, salir de la rutina o un recurso emergente en un tiempo de crisis.
Lo primero es lo primero: un juguete erótico no te hace una persona pervertida, enferma o algo por el estilo. En las mujeres, de mediana edad y aún más en las jóvenes, es común que cuenten con su “botiquín sexual”, pero cuando tienen pareja su uso se limita por temores e inseguridades de lo que pensará la otra persona de ti.
Además, se tiene la idea errónea que un dildo o vibrador ya no es necesario cuando estás pareja; pero si lo disfrutaste en lo individual, en compañía puede ser más divertido y placentero.
Si estás buscado la manera de decirle a tu pareja que quisieras experimentar, debes tener en cuenta estos puntos: un juguete sexual no te convierte en una persona obsesiva del sexo; y no es un remplazo porque con quien compartes la intimidad ya no es suficiente sexualmente para ti.
Teniendo claro lo anterior, puedes tener esta plática en un momento casual. Como parte de una charla, dile que has pensado en incorporar algunos juguetes sexuales, algo sencillo que pueda ser placentero para ambos y que quisieras que disfruten juntos.
Algunos hombres pueden sentirse inseguros si a su intimidad llega un juguete que competirá con su pene. Debes recordarle que ningún vibrador lo sustituye, el aparato sólo está ahí para incrementar el placer de ambos e innovar el acto sexual.
Si ves que hay alguna inseguridad, es mejor empezar con algo pequeño para evitar que se sienta amenazado. Ya que vea que no se trata de una competencia sino de una aportación, podrán variar en formas y tamaños en un futuro.
Opciones para empezar
Si nunca has tenido un juguete erótico porque hasta entrar a una sexshop te da vergüenza, puedes que empezar con cosas simples.
Condones de sabores, colores o formas. Esto viene genial para empezar a incluir variedad en tus encuentros. Además que previenen enfermedades o un embarazo no deseado.
Aceites para el cuerpo, un masaje relajante y sensual siempre nos viene bien a todos. Un día sin prisas, inténtalo. El contacto con la piel es muy excitante y estarán tan relajados que compartirán una experiencia agradable y una excelente forma de empezar a incluir algo diferente a la rutina.
Los disfraces y lencería sexy también son un recurso para una experiencia, ya con el trajecito puedes aprovechar un juego de roles que son excitantes y divertidos.
Vibradores o dildos, son los de más amplia variedad, precios y con objetivos muy diversos, pueden ser para penetrar, dilatar, estimular el punto G, el clítoris, etc. Si te decides por alguno, te vendría bien investigar en internet para tener una idea de lo que estás buscando cuando llegues a la tienda.
Vibradores en general, hay muchos y muy variados, desde las sencillas balas, los huevos, anillos. Algunos de ellos vienen con control remoto, los que puedes utilizar en agua y hasta los que tienen una aplicación en el teléfono móvil.
Para los hombres existen los masturbadores masculinos que van desde bocas, vaginas, anos o unos huevos especiales para tener una sensación muy placentera.
Son solo algunas de las muchas opciones con las que podrían empezar para innovar. Recuerda, en tu territorio sexual todo está permitido, siempre que exista respeto y confianza en la pareja.
*Licenciada en Psicología, diplomado en Sexualidad Humana por el Centro de Estudios Superiores en Sexualidad (Cessex), periodista y comunicadora especializada en temas de derechos humanos.